Startups españolas: ¿dónde está el dinero?
La inversión en startups españolas ha caído a mínimos de cinco años. Analizamos las causas, los sectores que resisten y por qué el problema es más de demanda que de oferta.
El ecosistema español de startups vive su año más difícil desde 2020. La inversión total ha caído un 34 % interanual, el número de rondas se ha reducido a la mitad y varias scaleups que en 2021 alcanzaron valoraciones de mil millones han cerrado o han sido adquiridas por debajo de un tercio de su último precio.
Un ajuste, no un colapso
Conviene poner las cifras en perspectiva. El bienio 2021-2022 fue anómalo: dinero barato, tipos negativos y una euforia post-Covid que infló valoraciones en todo el mundo. Lo que estamos viendo ahora no es tanto una crisis del sector como un retorno a niveles racionales, con múltiplos de facturación divididos por dos o por tres.
Sectores que aguantan
- Software B2B con métricas de retención probadas: sigue captando rondas Serie A y B a valoraciones razonables.
- Deep tech, especialmente semiconductores y biotecnología, con apoyo público creciente.
- Ciberseguridad, empujada por la nueva directiva NIS2 y la regulación europea.
- IA aplicada a sectores verticales (salud, legal, industria), aunque con un fuerte filtro sobre qué es realmente diferencial.
El problema real: falta de demanda corporativa
El diagnóstico habitual es que en España falta capital. Es en parte cierto, pero el problema principal no está en la oferta financiera sino en la demanda del tejido empresarial: las empresas españolas invierten en tecnología un 40 % menos que sus pares alemanas o francesas por empleado. Una startup que vende SaaS en España necesita ciclos comerciales el doble de largos que en Reino Unido o Francia.
Este es un problema estructural. Un país con un tejido de pymes muy fragmentado, una gran empresa poco dispuesta a comprar a proveedores pequeños y una administración pública con procesos de compra opacos difícilmente puede sostener un ecosistema de startups vibrante, aunque el dinero de riesgo esté disponible.
Qué vigilar en los próximos doce meses
La aprobación definitiva de la Ley de Startups, todavía pendiente de desarrollo reglamentario clave; la evolución del régimen fiscal para las stock options; y la ejecución del PERTE Chip serán las tres variables que más marcarán el ecosistema. Si al final del año la tendencia sigue siendo negativa, veremos una fuga acelerada de talento hacia Portugal, Reino Unido y Estados Unidos.